miércoles, 2 de marzo de 2011

CARTA DE UN HIJO A SUS PADRES


      Hoy os escribo una carta que hace muchos años leí en un libro y he compartido con muchos padres. Posteriormente me han comentado que les ha sido de gran ayuda recordar alguno de los puntos en muchos momentos.

A MI PADRE Y A MI MADRE

                  Trátame con la misma cordialidad y amabilidad con que tratas a tus amigos; que seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
         No me des siempre órdenes: si me pidieras las cosas en vez de ordenármelas, yo las haría más rápido y más a gusto.
         No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y  mantén la decisión.
         No me des todo lo que pida: a veces pido para saber hasta dónde puedes llegar y cuánto puedes tener.
         Cumple las promesas, ya sean buenas o malas. Si me prometes un permiso o un dulce, dámelo; pero si es un castigo, también.
         No me compares con nadie. Si me ensalzas ante los demás, alguien va a sufrir; pero si me haces de menos, el que sufre soy yo.
         No me corrijas las faltas delante de nadie: enséñame a mejorar cuando estemos solos.
         No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y además me enseñas a gritar y eso yo no quiero aprenderlo.
         Déjame valerme por mí mismo: si tú lo haces todo por mí, nunca podré aprender.
         No digas mentiras delante de mí. Tampoco me pidas que yo las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Así haces que me sienta mal y que pierda la fe en lo que me dices.
         Cuando haga algo mal, no me exijas que te diga por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
         Cuando estés equivocado en algo, admítelo y crecerá mi sentimiento por ti: yo también aprenderé a admitir mis equivocaciones.
         No me pidas que haga una cosa que tú no haces.
         Cuando te cuente un problema no me digas que no tienes tiempo ahora para boberías o que eso no tiene importancia. Trata de ayudarme.
         Quiéreme y dímelo. Me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario. Me agrada.

         Cariñosamente
                                                                  - Tú hijo -   

1 comentario:

  1. Muy bueno y qué difícil es llevarlo a la práctica, voy a imprimirlo y ponerlo en la nevera, para leerlo cuando esté a punto de estallar, haber si funciona, gracias por recordármelo.

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