Las siguientes sugerencias son estrategias efectivas que proporcionan disciplina y, al mismo tiempo, mantienen la dignidad del niño.
1. Para dar órdenes podemos formularlas diciendo: "necesito que me ayudes".
2. Avisar a los niños que tendrán que prepararse para hacer algo, como por ejemplo: "dentro de 5 minutos cenamos".
3. Al darles una orden, si ofrecen otra alternativa lógica, como preguntar si pueden venir a la mesa después de recoger el juego con el que estaban jugando, es preferible aceptarlo.
4. Ofrecer breves explicaciones de por qué queremos que se hagan las cosas.
5. Darles una orden por vez, para no abrumarlos con un exceso de indicaciones.
6. Sentarse con los niños y plantear determinadas consecuencias para los comportamientos negativos. Por ejemplo: tienes la costumbre de dejar tus juguetes por todas partes y yo me tropiezo con ellos. ¿Qué podemos hacer? ¿Me ayudas a decidir qué tendría que ocurrir si no recoges tus juguetes?. Después tenemos que respetar estas consecuencias preestablecidas.
7. Disponer de un lugar tranquilo en casa donde vayan los niños cuando tengan que "pagar" las consecuencias. Donde no puedan jugar mientras están "castigados".
8. Cuando hay que hacerles una advertencia por mal comportamiento, se puede recurrir al sistema de contar hasta tres: se les pide que dejen de hacer algo y se cuenta hasta tres para que obedezcan. Si no dejan de hacer lo que estaban haciendo, se les envía aparte.

Lee Carroll y Jan Tober
Continuará
Por fin nos dicen como debemos comportarnos los padres, para que sea mas efectiva la educación a la par que cariñosa.
ResponderEliminarGracias Isa por darme unas pautas